La Pirámide de Keops

La Pirámide de Keops (o de “Jufu”) es la más grande de las tres Pirámides que conforman el complejo ubicado en la Meseta de Giza.

También se la denomina “La Gran Pirámide de Giza”, siendo uno de los vestigios del antiguo Egipto que más controversia despiertan en lo relativo a su auténtica función, más allá de un monumento funerario.

Efectivamente, la simetría casi perfecta de la construcción de las tres Pirámides de Giza, encabezadas por la de Keops, ha dado lugar a que algunos planteen que, en realidad, se trate de una especie de “máquina astronómica”, apuntando, supuestamente, hacia el Cinturón de Orión. Sin embargo, ésta y otras teorías han sido perfectamente desmanteladas por la ciencia, si bien, la polémica siempre queda abierta por lo impresionante que resulta esta Pirámide y las lógicas dificultades en su construcción para la época.

En la polémica también ayuda el hecho de que, en su parte exterior, la Gran Pirámide no tiene cuatro lados, sino ocho, por lo que tiene forma octogonal, abundando ello en las teorías mágicas sobre la finalidad de la misma.

Sin embargo, en 1993 se produjo un descubrimiento en la Pirámide de Keops que volvió a encender la polémica. Se empleó un robot teledirigido para explorar el interior de la Gran Pirámide, descubriéndose una cámara sellada, junto a la Cámara de la Reina, con unos pomos de cobre fundido para lo que, pudiera ser, el acceso a otra gran cámara por descubrir lo que sería lo único que queda por explorar de la Pirámide.

La Grán Pirámide se compone de tres cámaras principales: la Cámara del Rey, la Cámara de la Reina y la Cámara subterránea. El acceso a las mismas se realizaba originariamente desde un gran pasadizo que llegaba a unas placas de granito que sellaban el acceso a la “Gran Galería”, la cual es un pasadizo que asciende durante 47 metros y que comunica las tres cámaras anteriores, contando cada una de ellas con sus propios canales de ventilación.

En cualquier caso, y al margen de las polémicas sobre el carácter mágico o no de la Gran Pirámide, lo cierto es que resulta impresionante su visión y, obviamente, te puede llegar a explicar la razón de tantas teorías al respecto. Desde luego, sean ciertas o no dichas teorías, esta Gran Pirámide de Giza tiene algo mágico y que te atrapa.


Cómo se forman los fósiles

Los fósiles, por lo general, sólo se forman en las rocas sedimentarias. Los sedimentos tienen que acumularse sobre el organismo para preservarlo. Esto podría ser un entierro rápido, como una erupción volcánica o deslizamiento de tierra, podría ser la savia de un árbol rebosante sobre un insecto, o simplemente una acumulación lenta de sedimentos en el fondo de un lago.

El origen marino de los fósiles

La mayoría de los fósiles son de origen marino, o son animales terrestres que cayeron en un ambiente acuático. Esto se debe a que los sedimentos se acumulan fácilmente en ambientes acuáticos (lagos, arroyos, océanos). Los ambientes de tierra son generalmente más propensos para la erosión, no para el depósito de sedimentos.

Qué es un fósil

Piense en alguien que encuentra una punta de flecha nativa americana en un campo agrícola recién arado. Ese arado perturbó y cavó unos cuantos centímetros de tierra. La punta de flecha, que antes estaba enterrada en el suelo, salió a la superficie. ¿Cómo fue que esa punta de flecha terminó sepultada en su momento? Un nativo americano lo dejó en la superficie hace cientos de años. Con el tiempo, la vegetación creció y murió, creando suelo. El suelo se acumuló lentamente y enterró la punta de flecha.

Esto es similar a cómo se forma un fósil. Tomemos esa punta de flecha perdida y la reemplazamos por una hoja. Digamos que la hoja cae en un lago con un bajo contenido de oxígeno, por lo que no se pudre. Ahora, deja que esté allí durante un año. Se cubrirá con una pequeña cantidad de sedimento. Al siguiente año será cubierto por más sedimento. Ahora, multiplique el tiempo por un número inimaginable de años … millones de años. ¡En lugar de que la hoja sea enterrada por unos pocos centímetros de sedimento, será enterrada por kilómetros y kilómetros de sedimento! Algo ahora comienza a suceder en ese sedimento. Bajo millas y millas de presión se calienta y literalmente cocina la hoja. Sólo queda una ceniza de carbón. Los procesos químicos comienzan a producirse bajo la tremenda presión, y los sedimentos compactos se convierten en un tipo de roca: la roca sedimentaria.

Ahora, añada millones de más años, y cambie el contexto geológico. Las fuerzas geológicas empujan esa roca sedimentaria contra la superficie. El viento y el tiempo cobran su peaje. El afloramiento de la roca sedimentaria provoca que comience a erosionarse. En una de las piezas del afloramiento rocoso erosionado cae una impresión fósil de la hoja, una huella de carbono preservada de esa hoja que cayó en el lago hace millones y millones de años. Así es como se forman los fósiles.